Cuando éramos pequeños, en la asignatura de matemáticas nos enseñaron a todos la regla de tres (los que tuvimos suerte, incluso la regla de tres inversa).
Posteriormente, me tocó vivirlo en bachillerato, algún "espejao" tuvo la brillante idea de suprimirla, no enseñarla, e incluso restar puntos en un exámen por utilizarla. Así nos va. Supongo que ante la ineptitud de quienes nos gobiernan para poder entenderla, decidieron quitarla, no sea que los alumnos de doce años, sepan más que nuestros sesudos gobernantes.
Hace unos pocos días, se informó a bombo y platillo de la aparición de una nueva pandemia. Peor que abrir la Caja de Pandora. Una nueva forma de olvidarnos de la crisis en la que nos han metido quienes nos desgobiernan. La madre de todas la epidemias (según diría el demócrata iraquí si aún viviera) con rango de pandemia. Y eso lo dice la Secretaria de Nosequé de las Naciones Unidas Paranosécuantos; por supuesto, apoyada por todos los ministros y ministras (hay que ser políticamente gilipollas) de Sanidad y Sanidado.
El país en el que se supone que se originó, México (lindo y querido) va a sufrir las consecuencias de este alarmismo creado artificialmente por periodistas, periolistos y por los políticos.
Los políticos se dedican a hacer lo que siempre han hecho (salvo contadas excepciones) que no es otra cosa que crear un problema donde nunca lo ha habido, para, a continuación, dar una mala solución, que nos dejará peor que antes, costando un dinero que al contribuyente no le sobra y encima aparecer como los salvadores de la patria.
La verdad es que no he seguido demasiado la evolución de este nuevo Armagedón, pero vamos a dar algunos datos (peores de lo que son en realidad).
Supongamos que ha habido 250 muertos en México por la gripe del cerdo.
En Estados Unidos, mueren al año, por gripe común, entre 30.000 y 40.000 personas anualmente. Cojamos 30.000.
Estados Unidos se acerca a los trescientos millones de personas, si no los supera ya.
En el año 2005, México superaba los cien millones de habitantes. Ahora, debe estar casi en los ciento cinco millones. Nuevamente tiramos por lo bajo. Cien millones.
Y ahora la famosa regla de tres. Dénse cuenta de que hemos tomado los datos de la forma más desfavorable para nuestra tesis y de la más favorable para el alarmismo.
Si en EE.UU. mueren 30.000 personas de gripe común de un total de trescientos millones, es lógico suponer que en México, de un total de cien millones, mueran 10.000 mexicanos, con sombrero y poncho incluidos.
300.000.000_________30.000
100.000.000_________x
x= 30.000*100.000.000/300.000.000=10.000 mexicanos muertos por gripe común.
Esto significa, que la gran pandemia mundial del siglo XXI, la mayor conocida desde la gripe española que mató más gente que las bombas y las balas en la Primera Guerra Mundial, es 50 veces menos mortífera que la gripe común. Y esto en México que la están padeciendo con muchísimo rigor.
En EE.UU. tomando los datos a la tremenda, no han muerto ni diez personas. Con lo cual, en ese demoníaco país, la plaga de dimensiones bíblicas, es 3.000 veces menos mortífera que la gripe común.
México, prácticamente está en cuarentena. Las escuelas vacías (así los alumnos no superarán a los gobernantes), los cines, campos de fútbol, lugares de trabajo, tres cuartos de lo mismo. Los demás pobladores del Serrallo Particular de Al Gore, con miedo a viajar a México suprimiendo viajes de negocios y de placer. Las consecuencias económicas en este periodo de crisis van a ser incalculables.
Las empresas farmaceúticas, se están forrando (más todavía) gracias a un alarmismo creado artificialmente. ¿Y saben quién es uno de los mayores beneficiados?
El Mesías Al Gore.
Un saludo,
El Azote de la Incultura.
Aproximadente, en la época de la adjudicación de las licencias para que determinadas cadenas de televisión pudiesen emitir, en la época de la adjudicación a dedo de la emisión del primer canal de pago de forma, cuanto menos irregular, en la época de la adjudicacion de una licencia al entonces izquierdista Silvio Berlusconi (gran apoyo para el corrupto izquierdista Betino Craxi), apareció una rutilante estrella en televisión.
En el Brasil del fútbol y las mulatas, las favelas y las mulatas, los carnavales y las mulatas y los tangas y las mulatas, alguien tuvo la genial idea de colocar de presentadora infantil a una tal Xuxa, en cuyo programa se enseñaba más carne que en un documental sobre mataderos industriales. Era perfecto. Gustaba a los niños y gustaba a los papás, aunque imagino que algo menos a las mamás.
En esa época alguien pensó en hacer un programa similar, pero siguiendo las prácticas de las nuevas compañías aéreas, es decir, low cost, a bajo coste. Un plató miserablemente decorado y una presentadora, cuyo mérito en los años que duró el programa era saber decir "A medio día alegría" a la vez que movía su brazo izquierdo en un gesto estúpido y ser capaz de sonreír al mismo tiempo.
En los últimos tiempos, es conocida por su actuación en una playa, fingiendo un orgasmo. Cosa que la hizo volver a ser portada de revistas y sufrida entrevistada por gente del cariz intelectual de Mariñas, Patiño, Marchante y demás glorias nacionales.
Pues bien, resulta que esta genio de la comunicación audiovisual tiene una columna en el Marca donde, desde su óptica (un tanto desviada) escribe lo que se le ocurre.
En su columna del viernes 17 de abril, metió el boli donde no le llaman. Aparte de nombrar a Alonso y decir sobre él, lo que dice cualquier periodista con el corrector ortográfico de Word activado, y cualquier neoaficionado a este deporte intelectual. Es decir, que sus mediocres actuaciones son culpa de los demás; que bastante hace con el coche que tiene, que los trompos que hace se deben al ímpetu de mejorar su clasificación, ídem con las salidas de pista...
Pero no voy a escribir sobre Alonso ni sobre los aficionados lloronsistas en particular.
Lo que quiero traer a colación, es la genial idea que se le ocurrió a Savater (no el filósofo Fernando, que también las tiene de bombero) sino a Leticia.
A saber, que para demostrar quien es el mejor piloto, deberían correr todos con el mismo coche. Misma aerodinámica, mismo motor. Puestos a pedir, mismos mecánicos. Con paradas en boxes establecidas reglamentariamente y con unos tiempos mínimos de permanencia mientras se cambian ruedas y se llena de depósito de gasolina. También, se podría obligar a los equipos a poner en práctica la misma estragia en carrera.
Esta idea del mismo coche para todos, no es la primera vez que la oigo. Y demuestra un nulo conocimiento por el deporte de la fórmula 1. Para coches iguales, ya están las categoría inferiores, sobre todo en turismos como la Copa Renault (gracias a De la Rosa ya sé que se pronuncia más o menos, "guenó"), desconozco si todavía se disputa, y otras similares
Puestos a pedir, para saber quien es el mejor piloto, se le podría quitar el motor y acoplar unos pedales para sustituir al infausto KERS. Además, se podría quitar la aerodinámica y para economizar, dejarlo en dos ruedas. Con un peso aproximado de siete u ocho kilogramos. Reducir el calendario mundial a tres grandes pruebas, pongamos una en Italia, una en Francia y otra en España,... Un momento, me acabo de dar cuenta de que eso está inventado y se llama ciclismo... Una lástima.
Pues vamos a limitar el ciclismo ahora y ya que llevan cascos aerodinámicos, bicicletas con ruedas lenticulares, manillares de triatleta... Todo eso fuera, que vayan a pie. Y se demostraría quién es el mejor en ciclismo.... Un momento, me vuelvo a dar cuenta de que eso es otro deporte y se llama atletismo.
Y es que en Fórmula 1, el piloto es mucho menos importante de lo que la gente cree. Su papel a la hora de desarrollar el coche, se limita a quejarse de falta de potencia, de falta de agarre, de falta de tracción, de subviraje en una curva y sobreviraje en la siguiente, de que la suspensión es dura o demasiado blanda, de que me pica el codo y no me puedo rascar bien, y poco más. Quienes solucionan todos esos problemas son un grupo multidisciplinar de ingenieros.
En un equipo puntero de la Fórmula 1, hay aproximadamente una veintena de ingnieros, mientras que pilotos, sólamente 3. Si se hiciese caso a Sabater y otros intelectuales que pululan por este fantástico deporte, estarían formados por veinte pilotos y dos o tres ingenieros. La Bomba.
Acabo de borrar la frase con la que iba a cerrar este artículo. Prefiero terminar con
Un saludo,
El Azote de la Incultura.
Hace un tiempo, en un pleno del Congreso de los Imputados, el Ministro de la Oposición Rajoy, llamó a Rodríguez bobo solemne.
Hace varios años, cuando la economía estaba creciendo, el paro disminuía y vivíamos como Alicia, es decir, en el País de las Maravillas, se sugirió la idea de reducir la jornada laboral a 35 horas semanales.
Eso demostraba que quienes la propusieron desconocen el país en el que vivimos (ahora malvivimos) o tienen más jeta que lomo, o su inteligencia les da para caminar erguidos en lugar de a cuatro patas (por no se sabe qué extraño milagro) y poco más.
Los funcionarios hace una barbaridad de años que tiene una jornada laboral de, a lo sumo, doce o catorce horas semanales, y el resto, se hinchaban a hacer horas extras (si tienen suerte remuneradas). O simplemente horas (sin remunerar por supuesto).
Hace varios días, Cándido Méndez, a la sazón secretario general de UGT, para salir de la crisis, sacó del baúl de Karina, de nuevo la ocurrencia de las 35 horas.
Vamos a utilizar las matemáticas (con o sin calculadora) y ese sentido que debido a su falta de uso, es el menos común (ya saben, el órgano que no se utiliza se atrofia, según me enseñaron en Ciencias Naturales en E.G.B.). EL SENTIDO COMÚN.
Tomemos una hipotética empresa de ocho trabajadores, con una jornada laboral de cuarenta horas semanales, y un pírrico sueldo de 1000 euros netos mensuales.
Esos ocho trabajadores están en la empresa 8x40=320 horas a la semana. Si reducimos su jornada a 35 horas, el montante de horas asciende (mejor dicho, desciende) a 8x35=280 horas semanales.
Para cubrir esa falta de horas, hace falta contratar a un trabajador más (y aún así faltarían cinco horas). Si echamos cuentas, en cada empresa, harían falta un 12,5% más de trabajadores. Este Cándido Méndez es un genio. Reducimos el desmpleo a cotas nunca vistas en España, incluso por debajo de las que ha tenido ese demoníaco país llamado EE.UU. en sus mejores años.
Vamos a continuar con las matemáticas. Por cada trabajador que, recordemos, percibía 1000 euros netos, la empresa debe desembolsar aproximadamente 1700 euros. Al trabajador se le descuenta el IRPF (lo que en mis años mozos se llegó a llamar Impuesto de la Renta Para Felipe), la Seguridad Social, el Desempleo, Formación..., más la Seguridad Social que paga el empresario.
Si EpC no ha cambiado la forma de sumar, por los ocho trabajadores el empresario ha de hacer frente a la cantidad de 8x1700= 13600 euros mensuales. Resulta obvio que si a final de mes no obtuviera beneficios no tendría la empresa abierta.
Si se reduce la jornada laboral, y en consecuencia, aumenta el número de trabajadores, el gasto en sueldos pasa a ser 9x1700= 15300 euros. Es decir, el empresario va a pagar aproximadamente 1700 euros, 280.000 pesetas más, para que su empresa produzca exactamente lo mismo. ¿Creen que alguien en su sano juicio va a pagar esa cantidad para generar la misma producción?
En el caso de que esa medida de las 35 horas semanales se llevara a cabo (Marx no lo quiera), los efectos reales serían, no un descenso del paro sino un incremento de las horas extras. Teniendo en cuenta que en muchas empresas no se declaran a Hacienda, supondría un aumento de la economía sumergida y un descenso en los impuestos. Y al paso que vamos, aumentando la deuda del país (ya saben quítaselo al currito para dárselo al banquero) lo llevamos claro.
Y ahora lo que imagino estaban esperando. ¿Quién es el tonto de los cojones? No es Cándido Méndez.
El tonto de los cojones es el afiliado a UGT (lo mismo vale para otros sindicatos) que con su cuota está manteniendo a esa cabeza pensante y a otras parecidas. El tonto de los cojones es el votante del PSOE que con su voto, está dando miles de millones de pesetas para subvencionar a esos sindicatos. Dinero que, aparte de hacer que los dirigentes sindicales vivan como Marx, no declaren una huelga general al Gobierno que dure dos semanas. El tonto de los cojones es el dirigente político del PP que mantuvo las subvenciones a esos sindicatos que le montaron una huelga general porque quería dar trabajo a la mayoría de los españoles y por supuesto sus votantes.
El tonto de los cojones es éste que ha perpetrado este artículo y que está tratando de luchar contra molinos de viento, que en este caso no se valen de él, sino que desatan tempestades.
Un saludo,
El Azote de la Incultura.
Hace varios años, tal vez siete u ocho, sacaron una noticia en televisión que me hizo bastante gracia, y en ocasiones todavía recuerdo. En Polonia se iba a celebrar una corrida de toros. Más bien era una novillada sin picadores. Para tal efecto se montó una plaza portátil y se contrató a los novilleros con sus respectivas cuadrillas, se llevaron los novillos... Todo esto de por sí, ya valía la pena como noticia. Pero hubo más.
Un grupo de ecologistas, ante tamaña crueldad, saltaron a la plaza y durante un buen rato estuvieron sentados en la arena, choteando a la gente que había pagado por sus entradas, a los organizadores del festejo, que habían invertido su dinero, y a los novilleros y subalternos que iban a realizar su trabajo. Hartos de los ecologistas, los subalternos, decidieron coger a los ecologistas por los pies y por los brazos, y como si de sacos de patatas se tratase, echarlos al callejón.
Obviamente, los ecologistas volvían al ruedo. Como así no se llegaba a ninguna parte, se decidió soltar el primer novillo, estando los ecologistas sentados en medio del ruedo y pensando, ignorantes ellos, que el novillo, iba a acercarse, dejarse acariciar y a hacerles arrumacos, por haberle salvado la vida. Obviamente nada de esto sucedió, sino que haciendo caso a su instinto y naturaleza, se dedicó a cornearlos con esmero y decicación. No hubo que desalojar a ningún ecologista más. Ellos solitos tomaron las de Villadiego.
Hace unos pocos días, leí una noticia en un periódico digital de cuyo nombre no quiero acordarme, en la que se contaba que unos científicos de esos que se dedican a investigar (sic) sobre el cambio climático, estaban de camino al Polo Norte para tomar datos que reflejasen una disminución en la masa de hielo. Un retroceso de la superficie helada.
Podían haberse ahorrado el viaje y buscar en el sitio web de la NASA, por ejemplo, las imágenes tomadas por satélite donde se evidencia lo contrario. Pero no, ellos decidieron ir al Polo para comprobar "in situ" que el calentamiento global es un hecho. Supongo que esperaban encontrar mulatas en tanga tomando el sol.
La noticia continuaba diciendo, que los investigadores se habían quedado aislados por las bajas temperaturas y las borrascas de nieve. Ni siquiera podían recibir alimentos por avioneta o helicóptero debido a las malas condiciones climatológicas.
Y es que la naturaleza, es terca y obstinada.
Ya dijo Einstein que sólo había dos cosas en el mundo que eran infinitas: la estupidez humana y el Universo. Y de la segunda no estaba muy seguro.
Un saludo.
El Azote de la Incultura.
Ante las catastróficas crisis a las que nos enfrentamos, pues son tres, a saber,económica, financiera y laboral, los mismos que nos han llevado a ella son los que se autoproclaman nuestros salvadores. Sus ingeniosas reformas y métodos son tomar el dinero de nuestros impuestos, el dinero de los impuestos de nuestros hijos y en algunos casos, incluso el dinero de los impuestos de nuestros nietos para meterlos en empresas, bancos, etc., y salvarlos de una gran crisis en la que repito, son los que nos gobiernan quienes nos han metido en ella (en su mayor parte).
Se habla de que todo comenzó en EE.UU. con las hipotecas subprime. Señores, en España también las había. Un piso de 100.000 euros, se tasaba en 130.000 para que el banco pudiese dar más dinero para la hipoteca. Con el dinero sobrante, el susodicho demandante del crédito compraba un coche que no se podía permitir, se daba unas vacaciones como jamás había soñado y los caprichos que se le metían entre ceja y ceja. Y mientras tanto, en plena crisis mundial, el entonces candidato a Presidente del Gobiernos prometiendo pleno empleo, y la superación de Francia en PIB per cápita.
Las hipotecas subprime tienen una historia detrás que viene de largo (decenas de años). Años de intervencionismo político. De inmiscuirse en la gestión de entidades de crédito con leyes coercitivas a la libertad empresarial. Actos de hostigamiento a los grandes bancos y entidades crediticias... Y recientemente bajadas totalmente arbitrarias, contra natura, de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo, la Reserva Federal Estadounidense y demás Bancos Centrales. Penalizando el ahorro de las familias y favoreciendo el consumismo y el despilfarro. Ahora por fin han conseguido las cotas más altas de consumismo en la historia reciente: con su mismo coche, con su mismo piso, con su mismo sueldo (eso si se tiene la suerte de conservar el empleo), etc. De los orígenes de la crisis hablaré, tal vez, algún otro día.
Ahora, los que despilfarraron esos créditos, piden que el gobierno se haga cargo de esas hipotecas, que les amplíen los plazos (una medida tan bonita como inútil). Y mientras tanto, quienes se dedicaron a vivir acorde a sus ingresos, a tratar de ahorrar haciendo algún esfuerzo, son los más perjudicados por esas propuestas de "condonación de hipotecas", pues ellos no van a obtener ningún beneficio. Al contrario, son (somos) los paganos (y no me refiero a religión) de todas las medidas adoptadas por casi todos los gobiernos mundiales, sean del color que sean.
Aquí en la querida España de Cecilia, una de las medidas anticrisis presentada como "estrella" por el gobierno es el Plan E. No sé que significará esa E; si la inicial de España, la E de "Estrellado", o la E de "Estúpidos", que es por lo que nos toman.
He leído estos días con cierto estupor, con E del Plan E, algunas obras que se van a hacer en España y cómo se deben hacer.
Con dos ejermplo creo que bastará. Para empezar, en cada una de las obras que se realicen mediante el Plan E debe colocarse un enorme cartel (o valla publicitaria) donde aparezca reflejado quien es el que paga la obra, es decir, El Ministerio de Fomento de Magdalena Álvarez de Siberia, aunque ya he dicho que realmente son nuestros hijos, todavía no-natos y nuestros nietos más no-natos todavía quienes sufragan las ocurrencias de este Gobiernos. Son unos carteles enormes que deben emplazarse antes del comienzo de las citadas obras y que, conociendo España, a los españoles, y a quienes nos gobiernan deben necesitarse un camión para el transporte de la valla publicitaria del gobierno, una grúa para ponerlo en pie, una retroexcavadora para hacer los agujeros en el suelo tres o cuatro operarios, más un capataz o jefe de obra, un supervisor del capataz, y un par de consejeros del supervisor del capataz de los tres o cuatro operarios, del gruísta y del chófer (perdón, conductor) del camión.
Creo que fue Antonio Machado, quien, en su libro Juan de Mairena, describe perfectamente como debe ser el lenguaje, (claro, correcto y conciso) cuando el profesor Mairena escribe en la pizarra el siguiente texto para que el alumno lo "pase" a lenguaje poético: "Los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa". El alumno, tras pensarlo un poco escribió: "Lo que pasa en la calle".
Una vez colocado el cartel puede leerse el pomposo nombre que se le ha puesto a esa obra pública. Algo así como "Actuación para la substitución y el acondicionamiento de los indicadores luminosos verticales en el cruce vial de tráfico rodado". Que leído así debe ser la bomba, pero que trasladado a lenguaje poético quiere decir, ni más, ni menos que "Cambio de un semáforo".
Ahora me pregunto, ¿es realmente necesario el cambio de ese semáforo? ¿Cuánto debe costar cambiar un semáforo? ¿Cuánto cuesta colocar el cartelito de marras, el transporte en camión, el alquiler de la grúa, las horas de retroexcavadora, el sueldo de los tres o cuatro operarios (recuerdo nuevamente que estamos en España), el sueldo del capataz y el de su supervisor, más el de los consejeros del capataz (seguimos estando en España)? Seguramente bastante más que el coste de cambiar el susodicho semáforo.
La segunda de las obras incluidas en el Plan E. Colocación de urinarios públicos en un pueblecito de Andalucía de 400 habitantes por valor de, atención 24.000 eurazos, previa colocación de la valla en la que se hace publicidad al Ministerio de Fomento y el nombre de tan importante proyecto que imagino será algo así como: "Proyecto de creación y acondicionamiento de un colector sumidero de residuos orgánicos líquidos para uso humano". Y es que, como he escrito unas oraciones más arriba la citada obra consiste en colocar unos "meaderos" en el pueblo, que cuestan cuatro millones de pesetas y que se van a utilizar única y exclusivamente en las fiestas del pueblo que duran cuatro días.
Visto, leído y escuchado lo anterior se me ocurre una frase muy poética: "Manda huevos".
Un saludo,
El Azote de la Incultura.
En los últimos años de la década de los años 20 y toda la década de los años 30 del siglo XX se dio un fenómeno en Alemania y que ha sido objeto de estudio en numerosas ocasiones, por gente de sobra acreditada, o incluso por gente con un cociente intelectual que se sitúa en la idiocia.
No quiero, en este artículo analizar el fenómeno del nacional socialismo alemán, pero sí enumerar algunos de sus actos, llevados a cabo por el que fuera ministro de Propaganda nacionalsocialista, principalmente.
Vamos a plantear una serie de similitudes inimaginables e imaginarias en un país occidental de finales del siglo XX y principios del siglo XXI, que podemos llamar Expania.
En el año 1933, Hitler, ordenó el incendio del Reichtag, a la sazón, parlamento alemán, culpando de ello a los partidos rivales y tomando como cabeza de turco a un judío (creo recordar) holandés y que desató la noche de los cristales rotos, con amenazas a los adversarios, asesinatos en su propio partido y en los rivales, etc. Posteriormente se producirían elecciones, y el partido Nacional Socialista se haría con todos los resortes del poder. Ante esas elecciones, el Partido Nacional Socialista amenazó, coaccionó, etc, a los partidos rivales y a los votantes de dichos partidos.
Imaginemos que en Expania, se producen unos gravísimos atentados en la capital, Mandrid, a pocas horas de celebrarse elecciones, y que un partido acusa a otro de la masacre, y en este caso se toman como cabezas de turco a unos musulmanes que sabían de la misa la mitad (obvio, siendo musulmanes no deben saber mucho de misas). Supongamos que se vulnera la ley, cuando un futuro ministro digamos de propaganda sale en los medios de televisión vulnerando la ley electorar y convocando a sus hordas frente a las sedes del principal partido rival, coaccionando a esos votantes. Seguramente, en este país imaginario llamado Expania, ganaría las elecciones este partido tan poco excrupuloso con la legalidad. Supongamos también, que años antes, en el poder, este partido hubiera creado una banda terrorista, llamémosla C.A.L. y que obviamente se dedicó a hacer terrorismo de estado.
En la Alemania Nacional Socialista, se controló la radio, el cine, la televisión, la literatura…
Imaginemos que en Expania, el partido en el poder controla una radio, llamémosla ESTAR y cuenta con el apoyo del grupo empresarial al cual pertenece y que podría llamarse Hagámonos ricos DEPRISA. Supongamos, que no contentos con eso, años ha, le concede una licencia para emitir “codificado” a una imaginaria cadena de televisión que llamaremos, por ejemplo Canal Plos, perteneciente al Grupo DEPRISA, saltándose nuevamente la legalidad vigente. Y supongamos que años después, concede licencia a un grupo de empresarios afines para crear una emisora de televisión en abierto que se me ocurre llamar, no sé, LA SECTA, por ejemplo.
Los Nacional Socialistas alemanes, controlaron el cine, obligando a que en cada una de las películas producidas en Alemania tuvieran algún mensaje pro Nacional Socialista.
Imaginemos, que en Expania, para controlar el cine, a los actores, directores, etc., se les da el dinero que necesiten para vivir como si realmente fueran unos genios de la dirección o de la interpretación cinematográfica, eso sí, tratando siempre los mismos temas y vistos a través del mismo prisma.
Algo similar ocurre con la literatura, la escultura…
Sigamos en nuestro imaginario país aplicando la política de la Alemania Nacional Socialista.
En la Alemania Nacional Socialista, hubo un dirigente llamado Joseph Goebbels que ocupó el cargo de Ministro del Reich para la educación del pueblo y propaganda, que se dedicaba a instruir al pueblo alemán en los ideales de su partido Nacional Socialista, empezando desde la más tierna infancia de los ciudadanos alemanes.
En los tiempos actuales, sería imposible crear un ministerio así, pero imaginemos que se implanta una asignatura llamada imaginariamente Educación para la Ciudadanía y que se va a dedicar a “instruir” desde la más tierna infancia a los ciudadanos expanioles.
Este genio de la propaganda, elaboró una especie de decálogo (aunque contenía más puntos) sobre el método a seguir para desacreditar a antagonistas políticos, y acrecentar los logros, incluso convirtiendo en logros los fracasos, o culpando a otros de sus fracasos.
Decía el dirigente Nacional Socialista que si una mentira se repite lo suficiente, acaba convirtiéndose en verdad.
Imaginemos que en Expania se produce una catástrofe medioambiental, como, se me ocurre, el accidente de un petrolero en las costas jallejas situadas al Noroeste de Expania. Para desgastar al rival, como en el villancico, Mentira sobre mentira, y sobre mentira otra… Pero hay un problema, ¿qué ocurre si todas nuestras mentiras salen a la luz en multitud de informes, documentales, datos, estudios…? No pasa nada, lo hemos solucionado más arriba. No llegará nada a la opinión pública porque ya controlamos los medios de comunicación.
Decía Goebbels que se deben construir argumentos a través de globos sonda. Pues en Expania podemos hacer lo mismo filtrando desde el Gobierno presuntas leyes y actuaciones, y dependiendo de la acogida de esas filtraciones, seguir adelante, o negarlo todo (que si pisos de 30 metros cuadrados por aquí, que otra burrada por allá…). Si a la opinión pública no le gusta, decimos que se retira y Sanseacabó.
Quien se oponía en Alemania al Nacional Socialismo y al desastre en el que más adelante habría de desembocar, se le acusaba de traidor, poco patriota, antialemán, etc.
Imaginemos por un instante, que en Expania se alzan voces alertando sobre una inminente crisis económica, financiera, del empleo… ¿Qué es lo que debemos hacer? Negarla setenta veces siete y acusar a las voces discordantes de antipatriotas.
¿Y cuando ya no se pueda ocultar más el estado lamentable en el que se encuentra el Estado? Pues lo mismo que los Nacional Socialistas Alemanes; echar la culpa a otros, aunque llevemos gobernando varios años. Que si la culpa la tiene el partido de la oposición, que si la culpa la tienen los demás países, que si los pajaritos cantan, que si las nubes se levantan…
También decía Goebbels, que ante las malas noticias, se deben inventar otras que las distraigan. Con respecto a la supuesta crisis de la imaginaria Expania podemos inventar noticias que distraigan a los ciudadanos de la crisis y centren su atención en el partido rival.
Decía también Goebbels, que la propaganda debe ser popular; que la comprensión de las masas es limitada; que cuanto mayor es el número de personas a convencer, menor debe ser el esfuerzo mental y más sencillo debe ser el mensaje a enviar. Y que el mensaje debe adecuarse al nivel del más ignorante de todos los oyentes.
Supongamos que en la imaginaria Expania queremos hacer todo eso. Hay que tener en cuenta unos cuantos factores y no es demasiado sencillo… Un momento. Ya lo tengo. Hagamos que el Primer Ministro de Expania y la Viceprimera Ministra hablen lo más despacio posible, como a niños de 3 años. Que en el fondo no digan nada, y así la gente comprende lo que están diciendo: nada.
En la Alemania Nacional Socialista se difundieron grandes, cuantiosas y costosas políticas de bienestar como vacaciones, pensiones…
Pero eso, en la actualidad está muy visto. O no. Lancemos un globo sonda, pero sin sonda y sin globo en una parte de Expania, en Mandalupía por ejemplo. Digamos que vamos a pagar un sueldo a las amas de casa y nos metemos un puñado de votos en el bolsillo. Como las pensiones están en todos los lados, podemos crear una especie de subsidio de desempleo, que cobren casi todos los mandalupes y que llamaremor JER. Y además podremos firmar jeonadas falsas y trincar un poco nosotros.
En cuanto a lo de las vacaciones, no sé, podríamos ofrecerlas casi gratuitamente a personas jubiladas, que ya sabemos que por algo gratis son capaces de hacer colas de ocho horas al sol de Agosto, sin agua y habiendo comido una pala de bacalao seco, mediante una agencia local que podríamos llamar IMMERSO.
Y también podríamos… También puedo despedirme hasta el próximo artículo.
Un saludo,
El Azote de la Incultura.
Hace unas pocas semanas, un periodista irakí se hizo famoso en el mundo entero por lanzar un par de zapatos al expresidente Bush de visita en Irak. Ese periodista tendrá un juicio justo, creo que por delito de agresión. Si hubiese intentado lo mismo en la época de la democracia del socialista Saddam Hussein, contra cualquier dirigente mundial, lo hubiesen ajusticiado ipsofacto.
Ayer, los médicos italianos, políticos... dejaban morir de inanición y deshidratación a Eluana, la italiana que llevaba 17 años en coma. ¿No es eso un delito de denegación de socorro cuanto menos? Se argumenta que para acabar con su sufrimiento. Imagínense lo que debe sufrir una persona al morir de sed. No debe ser una muerte tan sencilla cuando los doctores aprendices de Mengele le administraron sedantes, o al menos estaban preparados para ello ante las previsibles convulsiones que iba a sufrir debido a la deshidratación (no sé si finalmente las habrá sufrido. Espero sinceramente que no).
Ayer también, José Saramago, ese genial escritor, del que nadie conocido en el mundo ha leído un libro suyo se despachó a gusto diciendo sobre la reciente visita de un cardenal del Vaticano, "que alguien tendrá que tirales un zapato a uno de esos cardenales".
En vista de que el ¿señor? Saramago padece varias enfermedades incurables como bien ha demostrado con su artículo (puede leerse en su blog) y que al menos son demencia senil, estupidez aguda, mala educación incurable además de falta de respeto a millones de creyentes en el mundo, yo propongo que para acabar con el sufrimiento de Saramago se le prive de alimento y líquido hasta acabar con los padecimientos de este pobre hombre.
Hasta que un tribunal incompetente, se declare competente sobre el asunto, yo me ofrezco voluntario para tirar cuantos zapatos sean necesarios a cuanta gente crea conveniente el escritor; eso sí siempre y cuando los zapatos los lleve puestos Saramago.
Un saludo,
El Azote de la Incultura.
En la última década del siglo XIX, Francia se vio sacudida por lo que se llamó el caso Dreyfus. El capitán judío Alfred Dreyfus fue acusado de alta traición por un supuesto delito de espionaje y por ello condenado a cadena perpetua.
El 13 de Enero de 1898 Émile Zola publicó su famoso artículo Yo acuso. En una carta abierta dirigida al presidente de la República, Zola acusa a un gran número de personas involucradas en el caso Dreyfus y que posteriormente se demostró actuaron con negligencia unas, con mala fe otras, sirviendo obscuros intereses la mayoría…
En 1962 apareció en EE.UU. el libro “Primavera Silenciosa”. Un libro que trataba sobre el DDT, de un modo arbitrario y sin ninguna evidencia científica que apoyara sus tesis a favor de prohibir dicha substancia química. Tras una gran campaña, se prohibió el uso del DDT, no sin antes pronunciarse en contra de dicha prohibición, entre otras, la Organización Mundial de la Salud.
El DDT permitió prácticamente que se erradicaran un gran número de enfemedades infecciosas cuyo vector de transmisión son multitud de insectos. Entre estas enfermedades se encuentra la malaria.
Los datos que se manejan en la actualidad, indican que en el mundo mueren anualmente entre dos y cuatro millones de personas por causa de la malaria. Teniendo en cuenta que el DDT lleva prohibido 36 años, han muerto desde entonces entre 72 y 144 millones de personas en el mundo. Esta cantidad sin contar otras enfermedades, que como se ha indicado más arriba, también estaban prácticamente erradicadas.
El uso del DDT permitió a la población del tercer mundo asentarse en zonas que hasta entonces estaban vedadas a los humanos, incrementar las zonas de cultivo y aumentar las cosechas.
En el año 1972 el uso del DDT fue finalmente prohibido.
Es por ello que:
Yo acuso a los colectivos ecologistas de ser responsable de la muerte de entre 72 y 144 millones de personas.
Yo acuso a los colectivos ecologistas de incrementar el hambre en el tercer mundo.
Yo acuso a los colectivos ecologistas de condenar a la miseria a la población en el tercer mundo.
Yo acuso a los colectivos ecologistas de ser una lacra para la humanidad.
Yo… me despido de todos ustedes con una pregunta. ¿Podrán dormir y tener la conciencia tranquila los responsables de semejante genocidio? INDUDABLEMENTE SÍ.
Un saludo,
El Azote de la Incultura.
Estimados lectores y lectoras (no sea que algún simpatizante del Ministerio de Igualdad, ya saben el de miembros y miembras se enoje -que bonita palabra-), el título de este artículo ha sido sugerido por un lector de este humildísimo blog.
Qué se puede decir de un pueblo que vive aterrorizado desde hace más de seis años. Qué se puede decir de un pueblo que vive pendiente de las sirenas de alerta, con apenas treinta segundo para ponerse a cubierto a la espera de oír una nueva explosión. Qué se puede decir de un pueblo que lleva a sus hijos al colegio, pensando qué tal vez un bombardeo les siegue la vida y los arranque de su lado para siempre. Qué se puede decir de un pueblo que vive con preocupación la salida de sus mujeres, hijas, hermanas y madres a comprar fruta, verdura o cualquier otro artículo a un mercado, porque tal vez no regresen jamás.
Se puede decir que son LOS HIJOS DE SIÓN. Un pueblo castigado a lo largo de siglos de historia. Un pueblo que sigue siendo denostado en la actualidad como lo ha sido durante siglos, siendo para muchos ignorantes, los responsables de todos los males que aquejan a la humanidad.
Si el panadero de la esquina le sube cada año el pan un 10 %, el culpable no es el panadero que se está forrando, sino una conspiración judía a nivel mundial.
Si la selección nacional de balonmano hace el ridículo, no es culpa de los jugadores, seleccionador, federación, etc., es culpa de una conspiración judía internacional.
Qué más se puede decir de LOS HIJOS DE SIÓN. Pues que es el único país democratico de todo Oriente Medio. Que tiene un parlamento elegido democráticamente y que en contra de lo que todo el mundo piensa, por ignorancia, o porque se quiere ignorar (lo que todavía es peor) cuenta con parlamentarios árabes, de religión musulmana. Ahora debería salir Isabel Gemio y decir ¡Sorpresa, sorpresa!
Qué se puede decir de un pueblo que estuvo negociando durante meses con Arafat, la cesión de territorio a los Palestinos, cediendo en casi todo, y que cuando el dirigente ex-terrorista palestino estaba a punto de firmar dijo que no, que quería más y que fue quien cargó con todos los reproches internacionales (me refiero a LOS HIJOS DE SIÓN, no a Arafat) sin tener culpa alguna.
Qué se puede decir de un pueblo que tiene que ver como los palestinos hacen publicidad de todos los civiles muertos por ataques israelíes (ataques que siempre son en respuesta a otros iniciados por Hamás, Hezbolláh…). Publicidad bien recogida por plumillas y camaratas caoccidentales mariprogres, que desconocen el origen y el devenir del conflicto palestino-israelí.
Civiles, que dicho sea de paso son utilizados por los terroristas de Hamás como escudos humanos. Durante los ataques israelíes a Gaza en respuesta a la dura ofensiva lanzada por Hamás, se dijo a bombo y platillo que LOS HIJOS DE SIÓN habían atacado una escuela de la ONU. No se dijo que era utilizada por los terroristas para lanzar cohetes sobre Israel. Y ayer mismo, la ONU, esa organización de la que no voy a hablar por el momento porque daría para un nuevo artículo, reconoció que ni una sola bomba israelí había hecho blanco en la escuela. Lo había hecho en la calle. Pero ya saben el dicho: “Difama, que algo queda”. A ver cuando sale en un telediario u otro informativo dicha noticia.
Por cierto, no me resisto a contar una de escudos humanos que me parece graciosísima.
Cuando se decidió por fin acabar con el sanguinario régimen socialista de Saddam Husein, salieron por televisión unos cuantos mariprogres, HIJOS DE PAPÁ con mucho tiempo libre, dinero en la cuenta bancaria y ganas de tocar… la inteligencia de algunos. El motivo de salir en TV fue que se iban a Irak a ofrecerse como escudos humanos en colegios, hospitales, horfanatos y demás centros por el estilo. Fueron sacados como héroes (por ofrecerse como escudos humanos para centros que no iban a ser atacados).
Pero hete aquí, que al cabo de una semana volvieron a salir por televisión, totalmente indignados porque el régimen de Saddam los iba a poner como escudos humanos en centros oficiales del régimen, en cuarteles, en almacenes de combustible para los carros de combate, en santabárbaras (es decir, en almacenes de munición). Qué es lo que se creían. Todavía recuerdo las carcajadas que solté a costa de estos ricos-progres-hijos de papá, y cada vez que lo recuerdo, no puedo evitar sonreir, como quien recuerda un chiste graciosísimo que le contaron el día de antes. Mira que hay que ser imbécil…
Volviendo al tema de este artículo, tampoco se dice en los mentideros oficiales, que cuando no hay noticias reales, se inventan. Como el caso de reporteros gráficos que pagaban a conductores de ambulancia para que se paseasen con las sirenas encendidas calle arriba y calle abajo delante de algún hospital. Así, lo que parecía un contínuo ir y venir de ambulancias con heridos, no era más que un par de ambulancias montando ruido, que queda muy bien con la voz de Lorenzo Milá como voz solista de una música por la que no tienen ningún respeto.
Un saludo,
El Azote de la Incultura.
Estimados lectores,
hace ya bastante tiempo que no escribía ningún artículo, y no ha sido por falta de ganas, sino más bien de tiempo y por sobra de temas, es decir, hay tantos hechos de los que me gustaría hablar, que no acababa de decidirme.
Ayer salieron las cifras del desempleo en España y las cifras arrojan unos resultados desastrosos. Aproximadamente 3.300.000 parados.
No sé de qué, se me viene a la memoria una canción que decía ""Sombra aquí y sombra allá. Maquíllate, maquíllate..."
Pues esto es exactamente lo que el Gobierno está haciendo. Maquillar los datos para que sean sólo desastrosos en lugar de CATASTRÓFICOS.
En las listas del INEM figuran incritos como demandantes de empleo más de 3.700.00 parados. ¿A qué se debe esta diferencia de 400.000 desempleados? Pues básicamente a que el Gobierno está poniendo sombras por aquí y más maquillaje por allá. A saber: ¿que usted está desempleado pero a la vez un cursillo cualquiera? Pues usted no es desempleado. ¿Que usted es desempleado y a la vez está cursando algún tipo de estudios oficiales? Pues usted no es un desempleao ¿Que usted demanda un empleo de media jornada? Pues usted no es un desempleado. Y algún caso más que ya no voy a detallar. Todo ello sin contar las personas desempleadas que no están inscritas en el INEM porque no confían en este organismo oficial para conseguir un empleo. (Hay un sindicato -USO- que desmarcándose de los acomodados y subvencionados CC.OO. y UGT recalca todos estos datos).
Por cierto, señores sindicalistas, ¿para cuando una huelga general? La última que se hizo en este país fue para el señor Aznar, y precisamente porque obligaba a la gente a trabajar. Este país es la bomba: una crisis como no habíamos visto otra igual, un desempleo galopante y los sindicatos callados como trabajadoras del amor (pero claro, reciben 15 millones de euros en subvenciones, y como los buenos perros, no muerden la mano de quien les da de comer). Aznar generó más empleo que nadie y le montaron una huelga general.
Volviendo a las cifras del paro, señor Corbacho, dimita inmediatamente. Como ministro de Trabajo dijo que España no llegaría a los 4.000.000 de parados. Tiene razón, pero porque probablemente los ha superado de largo.
Un saludo,
El Azote de la Incultura.